Historia
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Fundador

General Rodolfo Stange Oelckers, ex General Director de Carabineros. Fundador de los Alguaciles.

El General Rodotfo Stange Oelckers estuvo diez años al mando de Carabineros de Chile. Durante su dilatado y fructífero mandato, en el cual robusteció la Institución policial y mejoró la seguridad ciudadana, se formaron y estructuraron los Círculos de Amigos de Carabineros.
Los Alguaciles pasaron a tener existencia legal, en un esfuerzo del Alto Mando por dar forma a grupos espontáneos, pero dispersos, de amigos que se formaban en torno a alguna Unidad policial. El General Stange ejerció la Dirección General de Carabineros desde 1985 hasta octubre de 1995. Por eso, es el impulsor y fundador de los Alguaciles, quienes le debemos la existencia de nuestra querida entidad.
Actualmente, es Alguacil activo en Puerto Montt.

¿Cómo se gestó la idea de formar los Círculos de Amigos de Carabineros?

A mi me correspondió asumir en una época de gran conmoción interna en mi Institución. Mi primera misión fue devolver a Carabineros la acogida que siempre había tenido en la población. Recordemos que entonces eran asesinados varios Carabineros cada año.
Yo necesitaba tener un ámbito de acción que me asegurara confianza entre gente que podía proponer ideas. Necesitábamos tener acceso a gente que nos apoyara, personas desinteresadas, que no tuvieran ninguna necesidad de obtener retribución de Carabineros.
Opté por agrupar algunos círculos de amigos que se juntaban con el personal de ciertas Unidades pero no estaban organizados, y que principalmente iban a alternar. De esos grupos iniciales recuerdo los de Punta Arenas, Temuco, Curicó y otras localidades, pero nada formal.

¿Por qué existían esos círculos de amigos de Carabineros?

Siempre Carabineros ha sido abierto a la ciudadanía, porque la función policial hace conocer mucho a las personas, y en los casinos de Oficiales de la Institución se hacía mucha convivencia, especialmente en ciudades o localidades chicas. Y entonces se formaban grupos para alternar. Pero la idea mía era que esa gente nos ayudara, y contar entonces con la colaboración de un gran grupo que podíamos llegar a formar. Así, pensé que se podía unir a esa gente de bien, con principios cívicos afianzados, que respaldara a Carabineros.

¿Cómo pensaba usted que debía concretarse esa ayuda?

En gran medida, como una corriente de opinión que contribuyera a desvirtuar la imagen negativa con que ciertos sectores pretendían enlodar a Carabineros.
Estábamos en 1985, año de la renuncia del General Director César Mendoza, en que son asesinados tres profesionales de izquierda, crimen que yo siempre condené, pero lo que se buscaba era afectar la Institución completa.
Entonces, tener la colaboración de gente desinteresada, que pudiera influir como corriente de opinión a favor de la policía uniformada, era muy necesario. Servía para que el personal subalterno viera que llegaba a los cuarteles gente de cuello y corbata, civiles con una actitud amistosa y que compartían con nosotros.

¿Cuál era la relación de los Carabineros al advertir que se formaban estos círculos de amigos civiles de la institución?

Muy buena. Y destaquemos que Santiago es una cosa y regiones otra muy distinta. En provincia un Círculo de Amigos es mucho más efectivo que en la capital. Es notable observar cómo en tas comidas son los propios Alguaciles quienes le sirven a nuestro personal. Esa es una demostración de amistad que hace sentir muy bien a los Carabineros.

¿Cómo logro usted estructurar a los Alguaciles?

Yo tenía un grupo de Generales muy bueno, que me ayudaron mucho, con quienes fuimos formando estos grupos de amigos, impartiendo instrucciones a las jefaturas de las Unidades con el fin de que promovieran los cuarteles como lugares de reunión para alternar.
Desde luego, precaviendo que no llegaran personas de dudosa reputación, de antecedentes poco claros o que intentaran promover ideas políticas, porque los Alguaciles no tienen nada que tocar de política o de religión. Entonces, comenzó un proceso para seleccionar a civiles amigos nuestros, lo que adquirió impulso a nivel nacional en 1988. Al mismo tiempo, yo consideraba esto como parte de una función preventiva, complemento de la habitual labor preventiva de Carabineros.

Personalmente, me reuní en Santiago con los Generales que correspondía a fin que se coordinaran con todos los Alcaldes, para desarrollar esta tarea de prevención al nivel de la Municipalidad, llegando así a todos. Se elaboraron diagnósticos por parte de cada municipio para determinar los lugares más conflictivos y el resultado fue una gran dosis de tranquilidad, porque constatamos que nuestra función contaba con el apoyo de la comunidad.
El tener los Círculos de Alguaciles permitió otras cosas, porque estos amigos de Carabineros se dieron cuenta de la limitación de medios para ejercer la función policial. Después, empezaron a desarrollar una ayuda de tipo social al Personal. Ello reforzó los vínculos que unían a los Alguaciles con Carabineros.

¿Cómo define usted el perfil del Alguacil?

Es un hombre con mucho espíritu de ayuda humanitaria, que posee un elevado grado de responsabilidad cívica hacia sus semejantes. Es alguien de mucho desprendimiento, nobleza y sentimientos. Para mi es alguien de selección, y por eso no cualquiera puede ser Alguacil. Aquí no se busca cómo aprovechar algún tipo de ventajas. Por eso no todos entienden qué es un Alguacil. Además, en tanto Alguaciles, no pueden hablar de política, porque no se trata de fomentar ideologías ni de formar algún tipo de corrientes dentro de Carabineros.
Esto debe ser así para que los gobiernos de turno no crean que hay grupos que se dedican a influir y soliviantar al Personal. Si así fuera, fácilmente se podría acusar a la policía uniformada de estar deliberando.

¿Qué obtiene el Alguacil, si se considera que pertenecer a esta Institución no le retribuye beneficios materiales?

Es una muy buena pregunta. Lo único que puedo responder es que los Alguaciles no tienen más retribución que el cariño y el afecto que les demuestran los jefes y el Personal Subalterno de las respectivas Unidades de Carabineros en torno a las cuales están organizados. Lo que obtienen es la satisfacción de cooperar con una institución policial que les gusta.

¿Es difícil la tarea de un Alguacil que debe proyectar al resto de los ciudadanos la imagen de Carabineros de Chile?

Sí, es difícil. Existe el mito de que el Alguacil se aprovecha de supuestos beneficios que tendría por el hecho de tener una relación cercana a Carabineros.

¿Cuál es la labor principal de los alguaciles, respaldar la tarea de carabineros en cuanto Institución nacional, o desarrollar una acción social que beneficie al personal policial?

Antes señalaba la importancia de contar con gente que supiera qué es Carabineros, con suficiente conocimiento para corregir opiniones equivocadas que otras personas tienen de la Institución. Alguaciles que le puedan decir a esa persona que está en un error, si acaso sabe qué significa para un Carabinero salir a servicio con su esposa o sus niños enfermos, y que tiene que comprar medicinas y está sin plata, sabiendo que para cumplir su misión debe tener tranquilidad emocional. Eso es lo que nosotros esperábamos cuando se formaron los Círculos de Alguaciles.

¿Que efectividad tiene la labor de los Alguaciles en la difusión de los valores y la labor de Carabineros?

Los Alguaciles contribuyen con su sola existencia. Nuestro Personal los considera gente de bien, y eso quiere Carabineros. Doy ejemplos; en 1994 tuve la posibilidad de que viajara a Europa el Orfeón de Carabineros. Esta gira fue posible gracias a los Alguaciles, que hicieron un gran aporte para que esa gira se concretara. El Orfeón completo fue a Alemania donde cumplió un lucidísimo papel. Otro caso, el Monumento a los Mártires de Carabineros se pudo levantar, en gran parte, gracias a los Alguaciles.

¿Es necesario que siga Existiendo la Institución de los Alguaciles?

Sí, no podemos perder un nexo ya cimentado, de personas que tienen una mirada positiva al interior de Carabineros. Es algo que nos envidian muchas policías del mundo.

En este sentido, ¿los Alguaciles tienen una gran labor por delante?

Sí, por todas las razones que he dado; porque son gente formada en valores y responsabilidades. Ser espejo de la tarea que desarrolla Carabineros es algo de gran valor.

¿Qué mensaje entrega usted a los Alguaciles?

Los felicito por la enorme labor que desarrollan, se las agradezco porque sé que muchas veces es incomprendida. Es notable que ante cualquier cosa anteponen el honor de ser Alguaciles y causa emoción verlos jurar ante la bandera institucional. Ser respetuosos de la Chilenidad, de defender con argumentos lo que es Carabineros de Chile. Nunca imaginamos una entidad tan exitosa cuando formamos los Círculos de Alguaciles en 1988.

El General Stange ejerció la Dirección General de Carabineros desde 1985 hasta octubre de 1995.

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